viernes, 2 de mayo de 2014

EL DECÁLOGO DEL SOCIÓLOGO – MANUAL DEL PERFECTO SOCIÓLOGO

Una específica óptica sociológica determina la figura del sociólogo, de carácter carismático, imponente e incitante, como notas atributivas y especiales.
                       
                      Hugo Arturo Cardoso Vargas (Sociólogo por la Universidad Nacional Autónoma de México y maestro en Ciencias de la Educación por el ISCEEM) 

Introducción
El conocimiento que se tiene en torno a la Sociología es tan escaso -no sólo entre los propios sociólogos; sino entre los especialistas de las distintas Ciencias Sociales- que se hace necesario el reforzar la información relativa a la Ciencia de la Sociedad. De aquí se desprende el objetivo de este texto: poner al alcance de sociólogos y no, la primera tentativa de crear el decálogo del sociólogo. 
El origen etimológico del término decálogo proviene del latín decalogus proviene del griego dekálogos compuesto por déka, diez y logos, discurso o palabra. En español aparece este sustantivo desde el siglo XVIII, pero destaca sobre todo por los célebres Diez Mandamientos de la Ley de Dios, que en el mítico Monte Sinaí Jehová entregó a Moisés, para refrendar su pacto con el pueblo elegido. 
pierre bourdieu sociólogo herramientas frases
Pero en ese decálogo se establecen también el conjunto de normas -ya no sólo morales- sino jurídicas que regirían las relaciones sociales del pueblo judío -primero- y después para todos los católicos. 
Pero en ese decálogo se establecen también el conjunto de normas -ya no sólo morales- sino jurídicas que regirían las relaciones sociales del pueblo judío -primero- y después para todos los católicos. 
En este sentido se ha convertido el término decálogo en sinónimo de reglas de observancia obligatoria con la cual se busca crear un código de comportamiento dirigido a un determinado grupo de personas que comparten un conjunto de conocimientos e intereses profesionales y gremiales. Así en el caso de los discípulos y practicantes de la Ciencia creada por Augusto Comte, se ha elaborado un Decálogo del Sociólogo. 
Antecedentes
Como el desarrollo de la Sociología en los distintos países latinoamericanos ha seguido un proceso desigual, se tiene la necesidad de intercambiar experiencias. Uno de estos foros, periódicos, lo constituyeron los Congresos Latinoamericanos de Sociología. 
En uno de ellos. el 1V Congreso realizado en Santiago de Chile en 1957, don Alfredo Poviña, destacado docente y promotor de la Sociología en Argentina, presentó el trabajo denominado: “Decálogo del aprendiz del sociólogo” (1). 
El sociólogo
Poviña inicia por caracterizar al sociólogo. Las “tres notas esenciales del sociólogo” son: 
1.- El sociólogo aparece rodeado de un prestigio carismático. 
2.- El nombre de sociólogo es imponente. 
3.- El nombre del sociólogo es incitante. 
Continua afirmando que: “una específica óptica sociológica determina la figura del sociólogo, de carácter carismático, imponente e incitante, como notas atributivas y especiales”. Llega a definir al sociólogo como “la persona que cumple cualesquiera de esas tres funciones; y es tal, tanto el que hace sociología -para nosotros el auténtico- como el que sabe Sociología y el que enseña Sociología”. 
Es interesante no cerrar la noción de sociólogo al formado profesionalmente en las Universidades; así que es un acierto el reconocer que el sociólogo no sólo es resultado de los estudios. Porque esto no implica, necesariamente, que se pueda hacer Sociología; esto es que se realice investigación en torno a lo que don Manuel Gamio llamó la realidad social. 
Al profesional de la Sociología se le considera como “resultado de un proceso de formación, pero que internamente nunca se acaba”. Este es el sociólogo “hecho”. En este caso las actividades profesionales son tanto la investigación sociológica como la docencia relativa a la Sociología (ya sea general o especializada) y desde luego no olvidar al experto, el especialista en la teoría sociológica. 
Pero por lo que toca al sociólogo “por hacerse”, al aprendiz de sociólogo que apenas inicia la marcha, para él se ofrece “un báculo, obra de la experiencia, para marchar con pie más firme y decidido” por el campo de la Sociedad. 
El decálogo
El Decálogo está “formado por un conjunto de diez reglas o mandatos que son: o bien normas para la propia formación del sociólogo o bien principios de la ciencia misma o de su objeto de conocimiento que creemos pueden ser de mucha utilidad y de provechosa aplicación”. 
Así que es necesario recordar y distinguir entre las normas relativas a la formación del sociólogo; los aatributos específicos de la la propia disciplina sociológica; o bien, las reglas que permiten identificar y construir -de ser necesario- el objeto de estudio de la Sociología. 
Por lo anterior, se entiende la finalidad del Decálogo que es para “decirle (al aprendiz de sociólogo) cómo tiene que obrar para obtener mejores resultados, cómo puede trabajar, sin dejarse vencer por las “fuerzas ocultas” que él mismo provoca, y cómo puede lograr hacer, sin desaliento y sin pavor, una labor sociológica duradera y fecunda”. 
Por lo anterior, parecería que el Decálogo podría ir “dirigido al aprendiz de sociólogo, pero no exclusivamente. Puesto que, el decálogo “puede ser útil a todos los que marchamos por el mismo camino, cualquiera que sea su posición de avanzada; porque además de lo recorrido, queda siempre mucho por recorrer”. Empecemos, pues, a describir cada una de estas máximas en torno al ser y hacer del sociólogo. 
1.- Nadie nace sociólogo. 
Se hace. La primera regla viene a conformar una determinada disposición; porque “sobre la base de una vocación, todo lo demás se hace en Sociología, por obra del propio esfuerzo, del estudio y de la investigación”. Por ende, sí nadie nace sociólogo, sólo queda hacer al sociólogo y la primer condición es que exista la vocación. 
La vocación, ese llamado interior puede ser la razón inicial, después viene la intención de quererlo ser. Sería atractivo acercarse a la propuesta de Carmona Nenclares respecto a los “cinco motivos por la Sociología”. Una vez tomada la decisión por la Sociología; todo está por hacerse. 
2.- Nada se sabe por anticipado. 
Todo se aprende. Este principio es continuación del anterior y su complemento necesario”. El verdadero sociólogo sabrá “evitar sistemáticamente todas las prenociones” así como “liberar la intervención del sentimiento”. Es decir, el sociólogo debe despojarse de todo conocimiento ideológico y común para hacer de la duda cartesiana, la base del método sociológico. Al actuar así es previsible “se consiga llegar a conocer lo sociológico de manera sistemática, objetiva e imparcial”. 
Para hablar del sociólogo que se hace, hay que mencionar que es el producto -nunca finalizado- de un proceso en el que confluyen los conocimientos tanto en el ámbito de la docencia (en el doble momento: enseñanza-aprendizaje) como en la investigación. Consecuencia de este saber es la interiorización de valores, actitudes y aptitudes que hacen único al sociólogo. 
Pero como el conocimiento es una actividad inagotable, “el sociólogo es siempre y toda la vida un aprendiz”. 
3.- En sociología no se improvisa. 
Se elabora. Una lamentable propensión humanan consiste en opinar sobre las cuestiones sociales sin información ni preparación adecuada; de ahí se desprende la imagen de los sociólogos como “los saltimbanquis de la Sociología”. 
Existen sociólogos que se producen por generación espontánea, por improvisación, por lo que generan, explican y justifican esa imagen incorrecta. Al respecto puede recordarse la interesante propuesta de Peter L. Berger en torno a las imágenes correctas y erróneas del sociólogo en Estados Unidos. 
Sólo queda “el principio de que el conocimiento sociológico se adquiere, se elabora, se hace reflexivamente, mediante el propio esfuerzo, por la acción de un trabajo adecuado, serio, profundo, metódico, realista”. Así pues, la Sociología es el producto de una constante creación y recreación tanto del que hace, como del que enseña como del que aprende los elementos teórico-metodológicos y técnicas de la Sociología. 
4.- Otros hacen sociología. 
Sepa que han hecho. La Sociología como ciencia es producto de la actividad humana; por ende, ni un grupo ni un sector de especialistas pueden ni deben considerarlo su exclusivo patrimonio. 
Ciertamente, para la conformación de la Sociología fueron muchos los que abordaron cuestiones sociales desde ópticas distintas. Lo anterior supone que “siempre seremos herederos de un patrimonio sociológico formado por nuestros sociólogos antepasados, que es indispensable conocer”. 
La consecuencia es inevitable: “es indispensable conoce la historia de la Sociología, en sus grandes períodos de formación, nacimiento y crecimiento, en constante proceso de acrecentamiento y fecundidad”. En este caso no puede olvidarse la riquísima historia del pensamiento presociológico en general de América Latina como en México. 
Pero no basta con un interés arqueológico sobre este saber, es conveniente asumir una actitud más crítica y analítica sobre ese conocimiento: “no podemos llegar a ser sociólogos si no conocemos el aporte crítico, lo vivo y lo muerto, de los precursores, el instante del nacimiento de los primeros sistemas, y todos los esfuerzos doctrinarios y orgánicos que se han cumplido en el siglo XIX y de lo que va en el XX”. 
Además lo que otros hacen no se resume a lo pasado, por eso “hay que estar a tono de las investigaciones actuales, que es imposible ignorar, y menos, por cierto, despreciar”. 
5.- El estudio de la Sociología nunca se acaba. 
Siga adelante. Al aporte del pasado (los precursores, los fundadores y los clásicos) y del presente (la investigación y el diagnóstico) no podría excluirse el futuro (la predicción) ; es decir, no basta con saber la historia pasada o presente de la Sociología. Esta, como toda actividad humana, implica un proceso de acumulación; proceso que supone reconocer que “nunca alcanzaremos a ser sociólogos. Siempre (seremos)aprendices que llevamos prendido el impulso de marchar hacia adelante”. 
Justamente es que mientras más conocemos en el campo de la Sociedad, más avanzamos en su mejor explicación. La arqueología del saber se transforma en un motivador del conocimiento orientado a la acción mediata o inmediata tanto en la Sociología como en la sociedad. 
La rúbrica es contundente: el saber sociológico nunca se acaba. 
6.- Conozca la realidad social. 
No la deforme. “Conocer la realidad tal cual es con justeza, resulta el desideratum del sociólogo”. 
Esto significa que el investigador social debe interesarse porque la realidad no se deforme “a través del lente de los prejuicios, de las concepciones interesadas, de lo que debe ser, de acuerdo a ideales más o menos justos, o de lo que desearíamos que ella fuera, según nuestros gustos personales o apetitos ideológicos”. 
Si fuera posible como intención y finalidad del sociólogo realizar este proceso de objetivización, entonces sí “se hará Sociología, sin caer ni en las especulaciones filosófico-morales, ni en los compromisos prácticos de los “ismos” contemporáneos”.
Dicho de otra manera, el conocimiento sociológico será un conocimiento científico libre de valoraciones que busca describir, explicar y diagnosticar procesos, funciones o hechos; dejando a la moral, la ideología y la religión el papel de evaluar o calificar estos procesos. 

7.- Lo sociológico es complejo. 

Busque dominarlo. “Lo sociológico no es una idea simple, ni es un objeto sencillo”; quien así piense poco futuro tienen como aprendiz de sociólogo. La razón es que lo sociológico “es un complejo, un conjunto de elementos y de factores, de distinta naturaleza, que se encuentran íntimamente enlazados y coordinados en una unidad perfecta”. 
Esta concepción de lo social con toda su absoluta complejidad, es un instrumento de gran valía para el aprendiz porque “la tarea del sociólogo es dominar la complejidad de los sociológico, mediante la división y conocimiento de sus partes. Conocer su papel en función del todo y llegar a ver, en su conjunto, la ‘la totalidad estructural de lo social’”. 
Las herramientas que el sociólogo tiene para dominar esta complejidad las constituyen tanto las teorías, como los métodos y las técnicas de investigación social. Sin ellas no se puede hablar ni estudiar lo social.

8.- La Sociología tiene un objeto definido. 

Ni la confunda, ni lo altere. Esta norma es esencial. Porque existe una evidente tendencia a confundir a la Sociología, como cuerpo de conocimientos teórico-metodológicos, con otras ciencias que estudian lo social. Así sea en el caso de disciplinas sociales particulares, ya en áreas de conocimiento del espíritu o de la normatividad. También puede ser con ramas del saber o con ámbitos específicos. 
Ante esto sólo queda “recomendar la necesidad imprescindible de tener un criterio preciso e inequívoco, que nos permita delimitar cuidadosamente la Sociología, para no confundirla, y hacer de todos esos conocimientos afines, una amalgama irreconocible e indenominable, con aspiraciones imperialistas”. 
La Sociología es Sociología, parece ser simple, pero las implicaciones son muchas. 
Por lo que respecta al objeto de estudio de la Sociología es evidente que, pese a las discrepancias internas, existe un acuerdo general que está “perfectamente definido”. Aunque no debe olvidarse que “es preciso marcar concientemente (sic) sus límites, para no alterarlo”; porque, de lo contrario, tampoco se puede asegurar que se esté en los dominios de la Sociología. 
En fin el aprendiz del sociólogo tiene como divisa de su práctica una doble premisa: “ni todo lo que ocurre en la sociedad es social, ni todo lo social es objeto de la Sociología“. 
9.- Primero transmita. 
Después exponga. Recién investigue. “El noveno mandamiento es la síntesis a la inversa, necesaria de incorporar expresamente, referente a la triple función del sociólogo ya mencionada (transmita, exponga e investigue), ordenada de modo lógico e ideal”. Esto significa que en “la vida práctica del aprendiz de sociólogo, las cosas ocurren justamente al revés”. 
El proceso inicia como profesor de Sociología ya que es “el período del aprendizaje y de conocimiento de la materia”: el descubrimiento. A la etapa de preparación le sigue el “exponer, sistematizar y organizar lo enseñado y aprendido: la colonización”. 
Estas etapas de descubrimiento y preparación no pueden quedar sólo en esta posición; por ende, al “último, el aprendiz de sociólogo se convierte en investigador, que entrega a la ciencia el fruto creador de su esfuerzo. No ha pasado en vano por la Sociología. Le entrega una obra y ha cumplido su misión. Es ya sociólogo”. 

10.- Trabaje en Sociología. Haga conocer su trabajo. Si lo hace: que sea ‘algo’, que sea concreto, que sea claro. 

“Hacen falta sociólogos” puesto que” lo sociológico es un campo inmenso, todavía en gran parte, inexplorado, parcial o deficientemente conocido”. Ante esta riqueza tan amplia del quehacer sociológico “no se concibe un sociólogo que no haga nada. Su mejor y más poderoso estímulo viene de su propio objeto, la realidad social misma, que le provoca, le ataca, para que la conozca”. 
Si el objeto de estudio es cambiante, movible, hay que trabajar por conocerlo; así pues, “una vez la obra -por modesta que sea- tiene que exponerse, darse a conocer, someterla a juicio técnico, a la discusión y a la crítica, sólo auténtica cuando es sana y fundada”. Es decir, debe darse a conocer el trabajo realizado por el especialista en la sociedad para valorarlo en su exacta dimensión. Ahora bien, tres son las condiciones básicas en la elaboración y publicación de un texto, o de un reporte de investigación; a saber: 
l.- Que sea ‘algo. Significa que “no se puede presentar estudio alguno en Sociología que no diga nada, que no sea nada, a tal punto que cuando llegamos al final de su lectura, vemos, con pena, que hemos sido defraudados y no ha quedado saldo favorable, sin saber cuál ha sido el aporte de ese trabajo. Es hacer Sociología sin Sociología”. 
2.- Que sea concreto. Esto es que al sociólogo debe “exigir que el tema sea concreto, que tenga un objeto definido, que sea sustancial y finalmente que quede demostrado”; puesto que, sólo así podrá combatirse el verbalismo: “hablar o escribir mucho y no decir nada”. Este último no es atributo ni cercano de la Sociología. 
3.- Que sea claro. “La Sociología no se compadece con un lenguaje sibilino, ni frondosamente literario sin contenido, ni con una obscuridad conceptual ininteligible e inalcanzable”. 
Por eso, “cuando se tiene algo qué decir, y ese algo es de carácter concreto, se le dice claramente, con un lenguaje sencillo y serio, con un tecnicismo adecuado, con una precisión inequívoca, reflejo de la claridad del pensamiento”. 
Concluye Poviña reconociendo que el Decálogo del sociólogo “son simples apuntaciones alrededor de la figura del sujeto de la Sociología en cuanto investigación científica. con un sentido indicativo y no excluyente de otras normas, que puedan proponerse como más precisas y más apropiadas”. 
Antes de concluir esta disertación, vale la pena insistir que este decálogo tiene un doble interés. 
Por un lado, el rescatar este documento y ponerlo al alcance de los especialistas. Así mismo, proporcionar una guía al sociólogo, para orientar su acción y formación, con un deseo más allá de la mera anécdota o la curiosidad intelectual. 
1.- Poviña, Alfredo: Decálogo y programa del aprendiz de sociólogo. México s.a. UNAM Instituto de Investigaciones Sociales col. Cuadernos de Sociología. Biblioteca de Sociología. 
2.- Berger, Peter L. Introducción a la sociología. México 1996. Editorial Limusa Noriega, en especial el capítulo dos. 

Postcriptum. 

Una vez concluido este texto sobre el decálogo del sociólogo, se encontró otra propuesta de decálogo en un manual español (Miguel, Amado de: Manual del perfecto sociólogo, pp. 5 y ss.) 
Con este manual, se parte de concebirlo “como este libro entero es un centón de preceptos de todas clases, a quienes tal procedimiento pueda resultar cansino, les ofrecemos el siguiente decálogo” . (p 5) 
Para lograrlo, dice el autor, “nos basamos, de nuevo, en el principio psicológico de que no se pueden retener, al mismo tiempo, más de diez prescripciones.” Sobre todo, porque “Repetimos la sospecha de que ese fue el genial descubrimiento de quien redactó el famoso decálogo del Sinaí. (que también) era un hermoso precedente de lo que, andando los siglos, iba a ser el sistema métrico decimal.” 
Al respecto debe de recordarse que el decálogo: “no es tan artificioso como parece. Pensemos solo en que son diez los dedos de las mano. Así se organiza la contabilidad de los números romanos, que por tanto carecen del cero.” 
Pero respecto al decálogo del sociólogo que se propone, dice el autor, que “es un decálogo preliminar, sin el cual lo que viene después no tiene asidero”. Pero que al mismo tiempo, ” es tan general que sirve para preparar cualquier trabajo de sociología o de otras disciplinas”. 
Cada una de las reglas que constituyen este decálogo de los sociólogos, son las siguientes: 
1.- “No hay que dar por sabido el texto que sigue. La intuición (o imaginación creadora) es el principal recurso del investigador, pero hay que conservarla para mejor ocasión. La intuición es diosa caprichosa que gusta de sorprender al sociólogo trabajando”. 
2.- “Se deben aceptar todas las normas indicadas. No son fijas ni inmutables, pero, para cambiarlas, hay que conocerlas bien. Hay que experimentarlas antes para que el cambio signifique mejora”. 
3.- “El principio fundamental del análisis sociológico, común a todas sus fases, es elorden. Lo contrario del orden es la improvisación, el azar, la confusión. El orden significa, por ejemplo, que cualquier texto, por mínimo que sea, ha de redactarse con un esquema previo. Este mismo principio se aplica a todas las fases de la investigación”. 
4.- “La pieza clave de cualquier trabajo es el esquema. Su ausencia sólo produce confusión, desorientación. En realidad es una pieza invisible, porque no suele mostrarse, excepto en su traducción como índice del trabajo consiguiente. Pero el esquema es algo más que el índice. Consiste en ordenar previamente lo que se desea conocer. No tiene por qué ser un documento. Antes bien, su cualidad es la de ser un borrador permanente, dinámico, plástico, que se va reformando conforme avanza el trabajo. Húyase de los esquemas demasiado detallados, de los retóricos, de los que no mantienen un orden. Un esquema bien hecho nos permite disponer de los aprestos necesarios para investigar.” 
5.- “Un principio esencial al análisis es el de economía. Hay que lograr el máximo resultado con el mínimo esfuerzo. Es una paradoja, pero cuanto más se preparan los esquemas, las clasificaciones, los modelos de tablas y cuadros, menos trabajo se exige. El principio de economía supone el menor número posible de cuadros, de palabras, de páginas y de citas para conseguir el resultado más valioso. Por ejemplo, un indicio de que un trabajo de análisis está hecho por un sociólogo bisoño ya que aporta un exceso de cuadros y citas. Este es el pecado ,por ejemplo, de las tesis doctorales. Cuesta tanto esfuerzo esa acumulación, que el investigador se resiste a dejar de mostrar todos los materiales de su labor. Pero ese es un rasgo de principiantes. El profesional avezado trabaja con el argumento final, con el mínimo de materiales; naturalmente, siempre de manera proporcional al objeto del trabajo”. 
6.- “El análisis de encuestas no es más que un modo de realizar los principios del razonamiento científico. Estos son los del sentido común para conseguir los datos y las relaciones se presentan con la máxima coherencia. Insistimos aquí tanto en ese método porque es el privativo de los sociólogos y porque, desgraciadamente, se utiliza muy mal. Una encuesta sólo se puede abarcar por un grupo organizado. Las reglas de esa organización son comunes a cualquier otra actividad productiva. De ahí que no tengan que ser necesariamente sociólogos los que dirijan las actividades investigadoras, se por encuentra o por cualquier otro método. Es más, cualquier persona, con una suficiente base de formación general, puede hacer sociología”. 
7.- “El modo de razonar en la ciencia sociológica lo expone cabalmente Emilio Durkheim en Las reglas del método sociológico (1895). Es un librito de preceptos que antecede a la experiencia de algunos estudios empíricos, principalmente la magistral investigación sobre el suicidio (1897). Realmente las dos obras pertenecen a un mismo esfuerzo investigador. Se puede decir que es el que funda la sociología (…) Este decálogo es la réplica actual de las reglas del equipo de Durkheim. Hagamos nuestro el primer consejo: ‘La primera regla y la más fundamental es considerar los hechos sociales como cosas‘ (Durkheim 65:31): Traducido el precepto a nuestro tiempo, habría que decir que el sociólogo debe observar fríamente lo que pasa, sin confundirlo con sus deseos o sus simpatías. La verdad es que se trata de una recomendación tan fácil de enunciar como difícil de cumplir. Son innúmeras las experiencias del trabajo sociológico en las que aparecen errores. Después de detectados , uno se percata de que se habían cometido porques se superponían al vector de las voliciones del investigador. Es decir, no eran propiamente ‘cosas’, sino manifestaciones ideológicas”. 
8.- “La más burda conculcación del principio anterior es creer que las encuestas ( y los ‘encuesteros’ o ‘inquisidores’) acaban sustituyendo a la opinión pública misma. Los comentaristas pueden llegar a interpretar que si el partido A sobrepasa ‘solo’ en 10 puntos porcentuales de intención de voto al partido B, esto es un desastre para el primero. La razón es que lo comentaristas piensan que el margen ‘debería’ ser mayor. En el fondo late aquí un difuso sentimiento de que los políticos deberían hacer más caso a los comentaristas. Ante esa frustración del gremio periodístico o sociológico, es lógico que se dispare una actitud resentida hacia los políticos. Esta confusa situación se aliviaría si se distinguiera la opinión pública como una ‘cosa’ (en el sentido aludido) de los resultados de las encuestas y de sus interpretaciones”.
9.- Un gran bioquímico, Eduardo Primo Yufera, expone las cualidades del investigador científico. Aparte de las derivadas del conocimiento de su campo, señala estas dos que parecen adjetivas y que hacemos nuestras. A) ‘capacidad para dudar e inquirir’ y b) ‘capacidad para redactar un informe’ (Primo Yufera 81:23). Estas dos cualidades se pueden enseñar. Son las que intentamos transmitir en estas páginas. Constituyen una síntesis de lo que exponen los científicos propiamente tales. 
10.- La claridad es la cortesía del sociólogo, si se nos permite parafrasear el famoso dicho de Ortega y Gasset. Quiere esto decir que huelgan todas las reglas de investigación sí, al final, el analista no sabe exponer claramente sus conclusiones. La regla es aquí que, cuando los resultados del análisis no se manifiestan con claridad, las ideas son confusas. Lo inefable no es de este mundo. Si no se sabe expresar un razonamiento, es que está fuera de razón”. 
Bibliografía
- Miguel, Amado de: Manual del perfecto sociólogo. Madrid España 1997 Editorial Espasa Calpe

Fuente: ssociologos

miércoles, 30 de abril de 2014

Celebrando nuestros 25 años de construcción institucional

En fecha 26 de abril de 2014, bajo la presidencia del Decano Nacional, Dr. Pedro Pablo Ccopa Antay, se llevó a cabo la Asamblea Nacional de Delegados del Colegio de Sociólogos del Perú de este año en el que estamos celebrando nuestras Bodas de Plata de creación. 
Participaron en esta asamblea nacional, delegados de Huánuco, Huancayo, Chiclayo, además de los delegados de Lima y Miembros de la Junta Directiva Nacional y de Lima - Callao. Finalizando el encuentro gremial con un almuerzo pleno de fraternidad.

¡ VIVA EL COLEGIO DE SOCIÓLOGOS DEL PERÚ !



jueves, 24 de abril de 2014

Concurso Nacional de Ensayo "25 aniversario": EXPERIENCIAS EN NUEVAS LÍNEAS DE TRABAJO DE LOS SOCIÓLOGOS EN EL PERÚ

El Colegio de Sociólogos del Perú, cumple 25 años de vida institucional al servicio de los miembros de la Orden y del país. Dentro de ese marco, es propicio convocar a la comunidad de nuestra profesión a presentar sus testimonios de experiencia laboral en las nuevas líneas ocupacionales que se han abierto en el país.
2.- Descripción
El objetivo del Concurso es identificar y conocer las experiencias de los sociólogos y sociólogas del Perú en los nuevos campos labores en que han incursionado en los últimos años, con la finalidad de capitalizar esas prácticas en favor del desarrollo de la profesión.
La sociología como profesión habitualmente ha estado abocado a campos laborales como la docencia universitaria, la investigación, la sociología urbana, rural, sociología política, los movimientos sociales, entre otros. Pero en los últimos años, como consecuencia de la globalización, y la mayor complejidad de la vida social, los parámetros habituales de la sociología se han abierto, a una mirada y practica inter y multidisciplinaria. Y dentro de ese marco han emergido nuevas líneas de trabajo que es preciso conocer y compartir.
Por ello convocamos a la comunidad de sociólogos, de manera abierta, colegiados o no colegiados a presentar sus ensayos, que pasarán por un proceso de selección luego del cual los mejores trabajos serán premiados en acto público y publicados por el Colegio de Sociólogos del Perú.
3.- Postulantes
a.- Podrán participar en este concurso los sociólogos de todas las regiones del país. Titulados y bachilleres debidamente acreditados.
b.- Los ensayos presentados deben ser inéditos y sobre la temática propuesta
4.- De los trabajos y su presentación
a.- Los trabajos son de carácter individual.
b.- Los ensayos se presentaran con un seudónimo. En el interior de un sobre cerrado adjunto deberá figurar los nombres y apellidos completos del concursante.
c.- Los trabajos se presentaran en cuatro ejemplares en texto impreso y la versión digital en CD
d.- Los organizadores se reservan el derecho de publicar los trabajos premiados.
5.- Pautas para la presentación de los trabajos
- El ensayo tendrá una extensión mínima de 20 páginas y máxima de 30 en Arial 12, a un espacio y medio. Las citas en Arial 10 a un espacio.
-El ensayo debe estar encabezado por el título.
-A continuación el seudónimo del autor o autora
-Seguido de un resumen en castellano y abstract en inglés. Y al final las palabras claves del ensayo.
-Todas las páginas deben estar enumeradas, incluyendo la bibliografía.
-Se aconseja respetar una lógica de jerarquía. Titulo Arial 14 negrita. Subtitulo 1, Arial 12, negrita, subtitulo 2, Arial 12, normal. Cuerpo del texto, Arial 12, normal. Notas. Arial 10, normal, lo mismo que la bibliografía.
6.- Cronograma
- Convocatoria: 15 de abril al 15 de mayo
- Recepción : Fecha limite 16 de junio
-Resultados : 21de Julio
-Premiación : 11 de agosto
7.- Premios
- Primer premio S/. 2,000. Nuevo soles
- Segundo premio S/ 1,500. Nuevos soles
- Diplomas de reconocimiento (4)
8.- Del jurado y los resultados
- Estará conformado por tres 3 Pas Decanos y el Decano actual del CSP
-El jurado puede declarar vacante los premios
- Los resultados aparecerán en la página Web del Colegio
9.- De las Consultas y lugar de envío
- Colegio de Sociólogos del Perú. Parque Hernán Velarde Nro. 72.
Teléfono: 366-3628. Correo electrónico: colegiodesociologos.peru@gmail.com
-Coordinador del concurso: Dr. Jaime Ríos Burga. Correo: Jaimecultura1@ gmail.com

viernes, 14 de septiembre de 2012

CURSO-TALLER: RESPONSABILIDAD SOCIAL Y GESTION DEL RETORNO SOCIAL DE LA INVERSION



A fin de mantener una buena relación con las comunidades que las rodean y obtener la “licencia social”, las empresas extractivas realizan proyectos sociales. Sin embargo, no siempre resulta fácil comunicar los beneficios generados por ellos. El SROIM, o Gestión del Retorno Social de la Inversión, permite conocer el real impacto social y ambiental de los proyectos sociales, cuantificarlos para mostrar sus beneficios de manera objetiva y contar con estrategias para mejorar estos impactos, a fin de conseguir y
 mantener buenas relaciones comunitarias.

DIRIGIDO A
Profesionales en el área de Planeamiento Estratégico, Relaciones Comunitarias, Responsabilidad Social y/o Medio Ambiente. Profesionales interesados en conocer los impactos sociales de sus operaciones y/o proyectos. Responsables de imagen institucional y comunicación de las empresas. Profesionales de organizaciones sin fines de lucro y del sector público. Responsables de planes de cierre en minería e hidrocarburos.

OBJETIVO
El objetivo general del curso es dar a conocer la metodología SROIM que permite evaluar y medir las intervenciones o proyectos de las empresas de una manera más integral respecto a los impactos que éstos generan en la sociedad y medio ambiente. Asimismo, el SROIM entrega el Retorno Social de la inversión, el cual es un indicador del efecto multiplicador de la inversión desde un punto de vista social.





Al término de este curso, los participantes podrán:
• Visualizar mayores impactos sociales y ambientales de sus proyectos y programas.
• Calcular el efecto multiplicador de la inversión como indicador que justificará la inversión realizada y que le ayudará a comunicar mejor los impactos sociales y ambientales generados.
• Gestionar el proyecto para tener mayores impactos sociales, conociendo las estrategias de “venta” del mismo a los principales actores (municipio, comunidad, familias, gobierno, entre otros.)


TEMARIO POR SESION:
Sesión 1: Introducción al SROIM.
Gestión del SROIM
• Mapeo de Actores
• Cambio de Comportamiento
• Redes Sociales

Sesión 2: Implementación del SROIM
• Recolección de Información
• Aislamiento de la intervención
• Valorización de los impactos
• Flujo de caja social
• Calculo del SROIM

Sesión 3: Taller 1.
Sesión 4: Taller 2.

SE REQUIERE QUE LOS PARTICIPANTES LLEVEN LAPTOP DESDE LA
SEGUNDA SESIÓN.

Lugar: Auditorio del edificio Pacífico Washington-Universidad Tecnológica del
Perú, Av. P. Thouars 116, auditorio Elisa Toullier. Pabellón I, tercer piso.

Horario: 19, 21, 24 y 26 de Setiembre, de 6:30 pm a 9:30 pm

EXPOSITOR: CESAR SAENZ ACOSTA
Doctor en Administración de Empresas de ESADE. Magíster en Administración de empresas de ESAN, con programa de intercambio en Erasmus Rotterdam University - Holanda. Ingeniero Mecánico de la UNI.
Autor del Libro ISO 26000: Guía de responsabilidad social. Desarrollo de Comunidades y Prácticas laborales.
Autor del modelo SROIM o Gestión del Retorno Social de la Inversión - Modelo para medir el efecto multiplicador de la inversión de proyectos de Responsabilidad social.
Docente contratado de ESAN para los cursos de Realidad Nacional, Conflictos sociales y Responsabilidad Social. Actualmente es Gerente General de la empresa SIMG-Center.


INVERSIÓN (INCLUYE MATERIALES Y CERTIFICADO):
Colegiados CSP al día y estudiantes de pre grado: S/. 260.00
Alumnos frecuentes: S/. 280.00
Público en general: S/. 320.00
Tarifa corporativa: S/. 290.00 (a partir de 3 personas de una institución o grupo)
ORGANIZA: Colegio de Sociólogos del Perú y Colegio de Sociólogos de Lima-Callao
INFORMES E INSCRIPCIONES:
Sede del CSP: Parque Hernán Velarde N° 72, tercer piso, Urb. Santa Beatriz, Lima 1 (5:00 pm a 8:30 pm)
Fonos: 3663628, 987953937 y 993696769
Correos: colegiodesociologos.peru@gmail.com,
Web: www.colegiodesociologosperu.org

domingo, 15 de julio de 2012

NUEVO CURSO DE CSP: GESTIÓN Y PREVENCIÓN DE CONFLICTOS SOCIOAMBIENTALES



El presente curso busca alcanzar a los participantes herramientas conceptuales y prácticas básicas para la gestión estratégica de relaciones comunitarias, negociaciones, consenso, prevención y resolución de conflictos socio-ambientales.


TEMAS:

1. Actividad extractiva-energética y contexto (1.5 horas)
Contexto internacional y respuestas
Contexto nacional y respuestas
Caso Nigeria y Estudio OCG (Perú) 

2. Enfoques de Relaciones Comunitarias (1.5 horas)
Dilema de visiones y enfoques
Capacidad organizacional de involucramiento
Gestión de Relaciones Constructivas

3. Negociaciones con Enfoque Beneficios Mutuos (MGA) (3.0 horas)
Tipos de Negociación y Negociaciones Efectivas

4. Involucramiento de Actores Múltiples (3.0 horas)
Caso Chevron y Comunidades en Nigeria
Lecciones Aprendidas y Nuevos Enfoques

5. Estrategias de Gestión de Conflictos (3.0 horas)
Gestión de Stakeholders Insatisfechos
Rol del Mediador y Facilitador
Proceso de Construcción de Consenso 

6. Sistemas de Gestión de Preocupaciones y Controversias (1.5 horas)
Evaluación de mecanismos tradicionales
I-D-P – Mecanismo Organizacional y Estructural

7. Fortalecimiento Organizacional de Relaciones Comunitarias (BTW) (1.5 horas)
Capacidades Organizacionales de Negociación e Involucramiento
Desarrollo de Capacidades de Equipos y Mejoramiento Continuo
Preparación y Participación en Mesas de Dialogo

TOTAL: 15 horas

DIRIGIDO A: Investigadores sociales, funcionarios públicos y privados, profesionales involucrados en estudios ambientales y relaciones comunitarias y estudiantes.

METODOLOGÍA: Teórico-práctica, análisis de casos, ejercicios individuales, dinámicas grupales (simulaciones y role play) y participativa. La metodología incluye los enfoques y tendencias más exitosas a nivel mundial de la Harvard University y su Program on Negotiation (Programa de Negociación), la Pepperdine University y su Straus Institute for Dispute Resolution (Instituto Straus para la Resolución de Disputas) y el Consensus Building Institute (Instituto para la Construcción de Consenso).

HORARIO: Jueves 26 de julio y miércoles 1, 8, 15 y 22 de Agosto, de 6:30 pm a 9:30 pm.

LUGAR: Auditorio del edificio Pacífico Washington-Universidad Tecnológica del Perú, Av. Arequipa 660, piso 11

PONENTE: Ms. LUIS E. ORE IBARRA

Director Ejecutivo de ORASI Consulting Group (EEUU) y director Asociado de DP COMUNICACIONES (Perú). Máster en Gestión de Conflictos y Máster en Comunicación Organizacional e Intercultural, con formación en Negociación, Relacionamiento y Gestión de Consenso por CMI International Group, Western Kentucky University, Lipscomb University y el Programa de Negociación de Harvard Law School. Abogado por la Universidad de Lima.

INVERSIÓN (INCLUYE MATERIALES Y CERTIFICADO):
Colegiados CSP al día y estudiantes de pre grado: S/. 310.00
Alumnos frecuentes: S/. 330.00
Público en general: S/. 370.00
Tarifa corporativa: S/. 340.00 (a partir de 3 personas de una institución o grupo)
ORGANIZA: Colegio de Sociólogos del Perú y Colegio de Sociólogos de Lima-Callao

INFORMES E INSCRIPCIONES:

Sede del CSP: Parque Hernán Velarde N° 72, tercer piso, Urb. Santa Beatriz, Lima 1 (5:00 pm a 8:30 pm)

Fonos: 3663628, 987953937 y 993696769

Correos: colegiodesociologos.peru@gmail.com

domingo, 17 de junio de 2012

COLEGIO DE SOCIÓLOGOS DEL PERÚ INVITA A LA PRESENTACIÓN DEL ESTUDIO:“Políticas de vivienda social y mercados inmobiliarios”



El Colegio de Sociólogos del Perú y el Colegio de Sociólogos Regional Lima y Callao tienen el agrado de invitar a la presentación de los avances del estudio “Políticas de vivienda social y mercados inmobiliarios”, desarrollado con el auspicio del Lincoln Institute Of Land Policy de Estados Unidos y coordinado por el Dr. Julio Calderón C.

En la reunión se presentarán de los resultados de la encuesta aplicada a los residentes de los Conjuntos Habitacionales en donde fueron ofertadas viviendas del Programa Techo Propio Adquisición de Vivienda Nueva. Han sido invitados los dirigentes de los Conjuntos Habitacionales Campoy, Santa Rita, Parques de El Agustino y Martinete, sin cuyo apoyo no hubiera sido posible el estudio. Se trata de una reunión de devolución de resultados.

La presentación se realizará el miércoles 27 de Junio a las 5:30 p.m. en el Jr. Coronel Zegarra 426 (Instituto de Desarrollo urbano CENCA), Distrito de Jesús María, frente al Hospital del Corazón.

Esperamos contar con su valiosa presencia.

viernes, 27 de abril de 2012

1864: Nace Max Weber, economista y sociólogo

Fue el economista, sociólogo e historiador alemán Max Weber, quien nació el 21 de abril de 1864, uno de los pensadores que ejerció más influencia sobre sus contemporáneos, con obras como “La ética protestante y el espíritu del capitalismo”, y “Sociología de la comunidad”, entre otras.

Weber siempre comprendió que la forma de estudio de esta disciplina, sus reglas y sus bases, no podían ser una mera imitación a la de las ciencias duras o exactas, ya que en los asuntos sociales intervienen individuos con conciencia, voluntad e intenciones que es preciso comprender.
Para un mejor análisis sociológico, Weber propuso el método de los “tipos ideales”, categorías subjetivas que describen la intencionalidad de los agentes sociales mediante casos extremos, puros y exentos de ambigüedad, aunque tales casos no se hayan dado nunca en la realidad.
De esa manera, planteó los términos para la sociología moderna, que centraran su análisis a partir de términos rigurosos, y para ejemplificar el nuevo método, realizó el estudio “La ética protestante y el espíritu del capitalismo”, en donde propuso que la reforma había creado en algunos países de occidente un ambiente propicio para el crecimiento económico.
También escribió libros como “Historia de la agricultura romana”, “Sociología de la comunidad”, “La ciencia como vocación”, “La política como vocación”, “Estudios sobre la sociología de la religión” y “Estudios de metodología, entre otros.
Se puede decir que Weber se esforzó por comprender las interrelaciones de todos los factores que confluyen en la construcción de una estructura social, y en particular, reivindicó la importancia de los elementos culturales y colectivos en la constitución de lo social.
Sus ideas lo llevaron a oponerse a las teorías desarrolladas en el entonces por Carlos Marx y Federico Engels, en las que la determinación de lo social estaba estrictamente dado por su relación intrínseca con la economía.
Max Weber murió el 14 de junio de 1920 en Munich, Alemania, y algunos de los temas que más trató en vida, y por los que más se interesó, pueden encontrarse en su obra póstuma ”Economía y sociedad”, publicada en 1922.

Nota tomada del  http://www.elsiglodetorreon.com.mx